El Gabinete de Miriam

Alteraciones del lenguaje escrito

DISLEXIA

Es definida por la Federación Mundial de Neurología, como un trastorno que se manifiesta en dificultades para aprender a leer a través de los medios convencionales de instrucción, a pesar de que exista un nivel normal de inteligencia y adecuadas oportunidades socio-culturales.

La edad correcta para diagnosticarla, es cuando comienzan la etapa de primaria, pero no por ello hay que esperar a esta etapa para intervenir, si desde los 4-5 años sospechamos algo, podemos comenzar hacer tratamiento.

Síntomas:
Lectura: lenta, falta de ritmo, pérdida del renglón, confusión en el orden de las letras, inversiones de letras y palabras, mezcla de sonidos o incapacidad para leer fonológicamente.

Escritura: agarrotamiento, cansancio muscular, deficiente caligrafía con letras poco diferenciadas, mal elaboradas, cambio de tamaño, ortografía deficitaria debido a la dificultad para la percepción y la memoria visual.

Problemas de orientación y direccionalidad. Dificultad para diferenciar izquierda/derecha, problemas de orientación y dirección y, para asociar etiquetas verbales a conceptos direccionales.

Problemas de vocabulario pobre, dificultades para expresar verbalmente sus ideas, problemas de comprensión verbal.

Indicadores en la psicomotricidad. Retraso en la estructuración y conocimiento del esquema corporal, dificultades sensoperceptivas (confusión de colores, tamaños, posiciones), torpeza motriz, tendencia a la escritura en espejo.
Nos encontramos con diferentes subtipos dentro de la dislexia: dislexia auditiva, visual, fonológica, etc.


DISORTOGRAFÍA

Es el conjunto de errores de escritura que afectan a la palabra y no a su trazado o grafía. (García Vidal, 1989).

En este caso se deja al margen los problemas en el trazado, forma y direccionalidad de las letras y, la importancia recae en cómo escribimos por medio de letras o grafemas, respetando las reglas ortográficas.

Síntomas:
Sustitución de fonemas que se pronuncian parecido, omisión y adición de fonemas, sílabas y palabras, inversión de sonidos, de grafemas, de sílabas en una palabra o de palabras. Sustitución de letras que se diferencian en la posición en el espacio o por tener caracteres visuales similares, escritura de palabras o frases en espejo, omisión de la letra “h” por no tener sonido. Dificultad para asociar fonema-grafema. Uniones y separaciones indebidas de letras dentro de una misma palabra. Errores referidos a reglas ortográficas: mayúsculas, tildes, signos de puntuación, etc.


DISGRAFÍA

La disgrafía es un trastorno de la escritura, afecta al trazado o grafía, a la forma y al significado, y es de tipo funcional.

Al ser un trastorno funcional, se tienen que presentar estas características: capacidad intelectual normal o por encima de la media, no presentar trastornos neurológicos que afecten a la ejecución motriz de la escritura, correcta estimulación ambiental y de aprendizaje, y ausencia de daño sensorial o motor grave que pudiera condicionar la calidad de la escritura.

Auzías (1981) añade el factor edad, considerando que no se puede hablar de disgrafía, hasta que no se haya completado el periodo de aprendizaje, hasta los 7 años aproximadamente.

Las causas pueden ser: niños torpes motrizmente, problemas de lateralización, del esquema corporal, con pequeñas perturbaciones del equilibrio y la organización cinético-tónica (niños hipercinéticos), problemas en las funciones perceptivo-motrices.

Qué observamos:
Forma anómala de la letras, distorsionadas; inclinación del renglón o de las letras; tamaño de la letra, excesivamente grande o pequeña; espaciación de las letras o palabras; desproporción entre unas letras y otras; trazo o muy suave, casi imperceptible o grueso y muy fuerte; letras desligadas unas de otras o apiñadas e ilegibles.
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