El Gabinete de Miriam

Lateralidad cruzada

La lateralidad cruzada es un trastorno hereditario, con origen neurofisiológico y que frena el potencial intelectual de la persona.

Todo individuo desde la etapa infantil, debe construir bien la lateralidad para tener un punto referencial espacio-temporal, siendo vital para automatizar los aprendizajes básicos, para organizarse interiormente y para organizar todo lo que le rodea.

Una buena organización lateral ojo-mano-pie-oído favorece la resolución de problemas escolares y personales, es decir, lo correcto es mostrar una dominancia en el mismo lado, ya sea el lado derecho o el izquierdo, lo que llamaríamos lateralidad homogénea.

Si esto no ocurre, tendríamos lateralidad cruzada. Por ejemplo: diestro de mano y zurdo de ojo, o al revés: zurdo de mano y diestro de ojo.

Algunos de los síntomas pueden ser: dificultades en escritura (mala letra), problemas para automatizar la lectura, inversiones en escritura de números y letras y en la lectura, sustituciones de unas letras por otras, problemas de comprensión. Dificultades en cálculo, abstracción y conceptos básicos matemáticos. Desorientación espacial y temporal, torpeza psicomotriz y falta de ritmo. Dificultades de concentración y atención.

Como consecuencia obtienen muy bajo rendimiento académico, pese a que su inteligencia es normal, de ahí que muchas veces puedan ser niños que se muestren holgazanes o perezosos, y que terminen desmotivados y con una autoestima muy baja.
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