El Gabinete de Miriam

Logopedia en la enfermedad de Parkinson

¿Cuándo una persona con la enfermedad de Parkinson debe acudir al logopeda?
La enfermedad de Parkinson se manifiesta con diferentes síntomas que van desde un pequeño temblor o contracción en las extremidades en fases tempranas, hasta la dificultad de mantener el equilibrio en fases avanzadas.
 
Dentro de la gran cantidad de síntomas que manifiestan hay algunos que son específicos de alteraciones de la comunicación, ya que las personas que sufren la enfermedad de Parkinson en fases medio-avanzadas presentan en su gran mayoría trastornos del habla (disartria) y de la voz (disfonía). Estos trastornos se deben a los propios síntomas de la enfermedad (rigidez y temblores) que afectan a los músculos y nervios de la faringe, la laringe y la lengua, impidiendo además una buena deglución (tragar).
 
El momento para acudir al logopeda es cuando empiezan los primeros síntomas de disartria y disfonía así como problemas para deglutir (tragar).
 
 
Intervención logopédica en la enfermedad de Parkinson
 
¿Qué y cómo se interviene?
Tras una evaluación y con un diagnóstico establecido, se llevará a cabo una intervención con el objetivo de mejorar el habla, la voz y la deglución. Esta intervención se realizará con diferentes técnicas dependiendo de las necesidades del paciente.
 
• Técnicas de control de la respiración.
• Técnicas de control postural.
• Técnicas de control de los órganos fonadores.
• Técnicas de control de movimientos bucales.
• Técnicas para favorecer la psicomotricidad.
• Técnicas para la rehabilitación de la articulación.
 
Es importante señalar que la intervención logopédica se lleva a cabo por fases; hasta que no se dominen bien los movimientos de los músculos y la coordinación fono-respiratoria no se comenzará la rehabilitación de la articulación.
 
 
¿Cuándo se interviene?
Es muy importante comenzar la intervención de forma precoz para mejorar las dificultades que se presentan y sobre todo, para retrasar lo máximo posible la aparición de nuevas y más graves dificultades.
 
¿Cuánto tiempo se interviene?
Esta es una pregunta difícil de responder porque no todos los pacientes son iguales ni presentan la misma gravedad. No obstante, lo ideal es una intervención intensiva de 2 meses para después pasar a revisiones cada 2 meses, para evaluar la necesidad de una nueva intervención.
 
Al ser una enfermedad degenerativa sin cura, no se puede esperar una recuperación total de los trastornos del habla y de la voz, sino más bien intentar que no aparezcan nuevos síntomas y mantener un buen nivel de comunicación.
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